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Mediterranean Mood


05-09-2018

Hoy el post va de un paraíso escondido, de una granja restaurada del siglo XV, a cinco minutos de la playa y con un encanto peculiar.

Sí, exacto, la boda de hoy fue en Can Mora de Dalt, en el Maresme.

Tiene interiores de película donde las parejas pueden vestirse y prepararse para brillar. tiene un patio con vistas al mar perfectas para hacer el aperitivo, piscina y un espectacular jardín con palmeras, naranjos y jazmines.

El escenario perfecto para la boda mediterránea que todos hemos soñado alguna vez. Montamos una intima ceremonia con sofás de piel, mucho verde y mucho amor.

La gastronomía estaba clara des de los inicios, todo muy fresco, muy mediterráneo. Por eso preparamos un aperitivo a base de buffets, distintas estaciones con showcooking carnes gallegas, asadas y cortadas al momento con tomates confitados y nuestras patatas deluxe, y el Green spot córner, ya conocido como el “huerto urbano”, un buffet de mini hortalizas. El banquete se celebró dentro del antiguo establo, montado con mesas largas, con un techo de Buganvilla que acompañaba todas las mesas y un menaje muy sencillo y con un toque rustico que encajaba a la perfección con el venue.

De primero servimos uno de nuestros platos favoritos. Ravioli de gamba roja, mozzarella y pesto con sopita de tomate y sandía.

De segunto un clásico que nunca pasa de moda, una nueva versión del suquet de rape, con sipionas y gamba roja.

Para el toque final, lo que nunca falla es el buffet de postre… ¡copas y unos bailoteos!

Al son de la musica disfrutamos todos de una gran boda mediterránea. Temperatura ideal, sitio inmejorable y la brisa del mar de fondo.

La combinación perfecta para disfrutar del gran día.

 

Fotos a cargo de by @anniedelapazfoto

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