Lunes, despierta la semana, la actividad, el ruido. Tus ojos se abren lentamente, volvemos a la carga. Anécdotas, secretos, recetas y ánimos. Este lunes nos lo comemos con patatas. Este lunes, será un gran lunes.

Bienvenidos a El café de las nueve y veintiuno.

Sí, ya lo sabéis. No nos gusta tomar café solos. Por eso, nos hemos reunido con personas interesantes, que tienen cosas que contarnos, que nos gustan y que están acostumbradas a montar eventos por todo lo alto. ¿El hilo conductor? Las mismas diez preguntas planteadas a distintas personas.

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Carolina no entiende la vida sin mirar a través de un objetivo. Es por eso que abandonó el Periodismo para dedicarse a lo que más amaba: LA FOTOGRAFÍA. Su verdadera vocación en el mundo de la Fotografía comenzó hace ya casi 9 años, en un viaje de dos meses que realizó , sola a India, ella con su cámara. Después, seguió descubriéndola en África, Túnez, Turquía… Su amor por la fotografía crecía cada día más y más, así que, tiempo después, decidió tirarse a la piscina sin flotador y apostar por lo que verdaderamente le hacía latir el corazón. Muchos no entendieron por qué abandonaba su carrera periodística para coger una cámara y fotografiar el mundo. Pero le daba igual lo que pensasen los demás. Después de 10 años en el mundo de la comunicación y de trabajar en medios como Antena 3 Televisión o en diversas agencias, tomó la decisión más valiente de su vida: “Quiero ser fotógrafa profesional -pensé- porque es lo que me hace latir el corazón, lo que me emociona, lo que me hace llorar, lo que me hace querer superarme cada día. Es mi motor. Lo que me hace amar más y querer levantarme cada día con una sonrisa. Nací fotógrafa y moriré fotógrafa”. Así que, decidió emprender el camino, tomar las riendas de su vida y hacer lo que de verdad amaba: Crear Poesía fotográficamente hablando. Vivir su vida de manera creativa cada día, sin importarle tanto el dinero, sino ser feliz y hacer felices a los demás con sus fotos. Arrancar sonrisas, despertar emociones… “Eso era lo que más me podía llenar”.

1. Trabajas para… arrancar sonrisas, despertar emociones, hacer felices a los demás; mi cometido es dejar a las personas un legado y una historia que perdurará generación tras generación. No hay mayor satisfacción que hacer feliz a alguien a través de tu trabajo. Es una sensación bellísima, la fotografía me llena a raudales por esta razón.

2. Un evento es la mejor solución cuando… queremos mostrar a un colectivo una forma de trabajar profesional, seria y comprometida, y, al mismo tiempo, con diversión, cercanía y empatía. Un evento es el lugar ideal para que las personas conecten y compartan. Por mi parte, trato de hablar con las distintas personas y mostrarles mi lado más afectivo, fresco y divertido.

3. Lo más divertido que te ha pasado… tengo muchísimas anécdotas en mi trayectoria como fotógrafa, pero podría decirte que soy un poco patosa y he sufrido unas cuantas caídas por tratar de buscar ángulos diferentes. En una ocasión incluso llegué a subirme a un tejado con el fin de sacar un buen plano, la novia estaba de los nervios pensando que se quedaba sin fotógrafa…

4. Es imprescindible… escuchar mucho a las personas, conectar con ellas, empatizar con sus necesidades, saber quiénes son, de dónde vienen, qué quieren exactamente, con el fin de conseguir los mejores resultados. Siempre digo que detrás de un buen trabajo ha habido una excelente conexión con el cliente.

5. Nunca olvidarás el día que… abandoné mi carrera periodística y decidí lanzarme a la piscina sin flotador, en mitad de un mar de incertidumbres, en plena crisis económica, para dedicarme a lo que verdaderamente me hacía vibrar: La Fotografía. A día de hoy pienso que es la mejor decisión que he tomado en toda mi vida. Creo que fui muy valiente al tomar aquella determinación y me siento muy orgullosa de haber dado ese paso.

6. Brindas con… un buen vino tinto, por la belleza que te ofrece la vida a cada momento.

7. El día antes del evento… me siento bastante relajada y tranquila. Preparo equipo, baterías, cámara, objetivo, pero siempre con mucha calma. Trato de repasar la ficha que han rellenado mis clientes para que no se me escape ni un solo detalle. Soy una persona muy perfeccionista en todo lo que hago.

8. Y el día después… recuerdo a las personas con las que trabajé el día anterior, que me emocionaron e hicieron sentir cosas increíbles. También celebro lo bien que ha salido todo, me siento muy feliz al visionar el trabajo realizado; entonces me relajo y me doy cuenta de que estoy en el camino correcto.

9. El aperitivo que no puede faltar es… ¡Gambas! En cualquiera de sus formas…

10. Lo que más te gusta de 21 de Marzo es… Vuestro perfeccionismo, calidad, buen gusto, estilazo, creatividad, formas de presentar los productos, cuidado gastronómico… ¡Sois exquisitos y muy profesionales! Si un día me casara, sin duda os contrataría.

Foto portada vía Pinterest.